sábado, 17 de enero de 2015

Buda y Confucio, ¿Jesús o Sócrates?




Quizás el título de esta mi primera entrada sea algo confusa, pero con la siguiente explicación espero que todas las dudas que puedan ser originadas acaben por ser resueltas.

Actualmente, el budismo y el confucianismo están consideradas unas de las religiones más importantes de la actualidad, teniendo ambos la mayoría de sus creyentes en China, y con poder también en los países de la órbita china e india, como lo son los países de Indochina, Bután, Nepal, Mongolia, las Coreas y Japón. Buda y Confucio, a los que se les suele atribuir la creación de estas religiones, fueron dos personas de existencia probada que, contra la creencia popular, no crearon ninguna religión, sino que fueron sus discípulos los que convirtieron sus doctrinas en religiones. Como final de esta introducción, me gustaría presentar el siguiente argumento: El budismo y el confucianismo no son religiones. Para explicar esto, he tomado como referentes de filosofía y religión a Sócrates y Jesucristo, respectivamente.

Lo primero de lo que quiero hablar es de Buda y Confucio como personas.

-Sidarta Gautama, conocido comúnmente como Buda, fue un príncipe de un reino de la India. El hinduismo era la religión imperante donde él vivía, y con él el sistema de castas, que decía que una persona no puede cambiar el estatus social con el que ha nacido. El padre de Sidarta no dejaba que saliera de palacio, para que no viera la muerte y la pobreza que había en su reino debido a la guerra que estaba perdiendo, y permaneció encerrado hasta cumplir los 28 años, cuando se casó y por fin pudo salir con motivo de la celebración del enlace. Vio así la enfermedad, la vejez y la muerte, y tras haber estado colmado de todo tipo de lujos toda su vida, los cuales no le llenaban, se dio cuenta de que daba igual que fueras de una casta u otra, todos estamos destinados a enfermar, envejecer y morir. Fue así como decidió escapar del palacio y despojarse de sus bienes materiales. Encontró un gran árbol bajo el que comenzó a meditar, llegando a una conclusión. Se dice que es este el momento en el que Sidarta se convierte en Buda, o el Iluminado. Sidarta comenzó a ganarse discípulos y a enseñarles a estos las cuatro nobles verdades: La vida tiene necesariamente sufrimiento, el sufrimiento es generado por el anhelo, el anhelo y con él el sufrimiento sólo pueden ser vencidos de una forma, y la forma a seguir está en el óctuple camino. El óctuple camino es una senda que lleva a la gente a la iluminación, el cual conlleva un conocimiento interno del propio ser mediante la meditación, la tranquilidad y la calma, además de un respeto hacia el resto de seres. A la muerte, si una persona alcanzó la iluminación en la vida, será recompensada y su alma llegará al Nirvana, un estado de felicidad eterna.

-Kongzi, o el maestro Kong, nombre con el que los confucianistas conocen a Confucio, nació en China en el estado de Lu, durante el periodo de Primaveras y Otoños, durante el cual China estaba afectada por una guerra entre numerosos estados. Durante este periodo, la gente comenzó a desprenderse de la fe en los dioses y las costumbres, debido a las numerosas guerras, y el crimen y la corrupción política se difundieron. Pertenecía a un clan rico, pero esta riqueza se fue con la vida de su padre cuando Confucio tenía tres años. De todas formas, recibió una buena educación, lo que le llevó a hacerse ministro de justicia para su estado, puesto del que dimitió. Confucio comenzó a enseñar a sus pocos discípulos la importancia de la tradición en la sociedad, así como un culto a los antepasados y a los filósofos y artistas clásicos. Aún así, Confucio nunca defendió la adoración a los dioses de una forma como podía hacerse en la India o en Grecia en esos tiempos, pero admitió que sí que había un poder mayor, que era el Cielo (que aunque podía ser semejante al dios abrahámico, no era igual) y defendía que los políticos y gobernantes debían ser los mediadores entre el Cielo, que es el bien supremo, y los hombres, con lo que debían ser eficientes y tratar bien al pueblo. Si no eran así, Confucio estableció que el gobernante debía ser depuesto y sustituido por un hombre con mejor corazón. Siguió consiguiendo puestos políticos, que aprovechó para hacer reformas en la política estatal siguiendo su filosofía, pero cuando decidió probar suerte en otros estados, no lo consiguió. Siguió escribiendo hasta su muerte, y llevando más enseñanzas a sus discípulos, explicando que el hombre debía conocerse a sí mismo y al resto mediante los estudios clásicos, y que con eso sabría si está capacitado para entrar a formar parte de los hombres mayores, los que podrían comunicarse con el Cielo.

Tras este resumen de la vida y enseñanzas de estos dos hombres, aquí está mi análisis:

Buda y Confucio nunca defendieron un culto a los dioses. Es cierto que Confucio veía en el Cielo un poder mayor, pero no podía verse como se ve a Dios en las religiones del judaísmo, el cristianismo o el islam, y en cuanto a Buda, uno de sus discípulos le preguntó si adoraba a los dioses, a lo que Buda le contestó que eso no importaba. Es por eso que sus religiones son llamadas "no teístas". En esto difieren de Cristo, quien no sólo defendía la existencia y adoración incondicional de un dios, sino que además afirmaba que él era el hijo de ese dios.

Además, Buda y Confucio defendían que el hombre debía encontrarse a sí mismo, al igual que decía Sócrates, véase la mayéutica, no como se dice en el cristianismo, donde todos formamos parte del plan divino y no importamos nosotros en vida, ya que tras la muerte iremos a donde Dios haya planeado que vayamos. Sócrates, por cierto, fue juzgado por el crimen de herejía y condenado a muerte. Jesús, quien también fue condenado a muerte, lo fue por negarse a avasallarse y en parte también por la condena de los judíos que lo acusaban de intentar cambiar la religión. La diferencia entre estos dos hombres era su forma de hablar de los dioses, y es por eso que Jesús fue tomado por religioso y Sócrates por filósofo, pero sigamos analizando a los dos importantes.

Hay que recordar también que Buda quería que nos desprendiéramos del sufrimiento, lo que se puede ver en el confucianismo en su propuesta de deponer a los malos gobernantes para lograr un estado de bienestar, lo cual se aleja de Jesús, quien, como dicen los cristianos, sufrió y murió por nosotros. Podemos ver esta especie de culto al dolor en las penitencias que algunos religiosos se ponen a ellos mismos para contentar a Dios, como por ejemplo los flagelantes de la Semana Santa. Sócrates nunca defendió este sufrimiento como hizo Jesús, ya que para Sócrates, al igual que para Buda y Confucio, lo primero era la persona, y no los dioses.

Concluyo con una respuesta a una pregunta autoformulada y contestada con los datos que he sacado de este análisis y del contexto histórico: ¿Por qué los socráticos no son religiosos pero los budistas y confucianos sí? Pues se debe a que Sócrates fue un "hereje", y a que Buda y Confucio vivieron en épocas de guerras civiles con crisis religiosas, y la gente necesitaba apegarse a algo, pero ahora que estamos en el siglo XXI, creo que ya podemos dejar de considerar el budismo y el confucianismo religiones, y empezar a tratarlos como filosofías de vida.